Pintura, técnica de pátina

patinas

La pátina es una técnica de pintura muy utilizada para envejecer, dar textura y cambiar el aspecto real de cualquier superficie. Mediante un color de base y uno constrastante dependiendo del efecto que se quiera lograr, se pueden obtener excelentes resultados, tanto en efectos de envejecimiento, matealizados, o amalgamiento de colores contrastantes.

Tipos de Pátinas

Los tipos de pátina que se pueden aplicar, son bastantes variados, dependiendo mucho del resultado que se desea obtener y sobre el material que estemos trabajando. Existen los siguientes tipos de pátinas:

  • Pátinas al Óleo
  • Pátinas al agua
  • Pátinas a la cera
  • Pátinas al alcohol

Como aplicar La técnica de la pátina

Antes de comenzar con ésta hermosa técnica de pintura en sí, lo primero que debemos tener presente es dar una mano de color de base, para que luego se pueda apreciar el trabajo de patinado. El color de base lo aplicaremos tantas veces sea necesario, para que nos quede un fondo parejo. Es importante también dejar secar entre mano y mano, luego de cada aplicación y realizar un lijado suave de la superficie. En el caso de utilizar materiales porosos, se debe aplicar una mano de sellador o fijador ( goma laca) , antes de comenzar con el trabajo de patinado.

Cuando tenemos el color de base que queremos utilizar, ya podemos empezar con la técnica de la pátina.

Con la pieza pintada del color de base, elegerimos una pátina específica, aunque generalmente se suele utilizar pátinas a la cera, que es la cual hoy vamos a hacer referencia. Las pátinas a la cera se pueden adquirir ya listas en los comercios artísticos, pero tambien la podemos preparar en casa con cera en pasta y algún pigmento o pintura al óleo para obtener el color que deseamos.

La pátina más conocida es el betún de judea, que se suele utilizar para destacar texturas o envejecer colores.

La aplicación de la pátina es muy facil, aunque en superficies de gran tamaño, se sugiere trabajar en porciones pequeñas y de a poco, alcanza con aplicar la pintura de pátina con un trapo, goma espuma o pincel, y dejar secar unos minutos, para luego retirarla con un paño limpio de algodón que no deje pelusa ni marcas.

Hecho esto, notaremos como el color de la pátina se amalgama con el color de base que hemos utilizado, sobre todo en superficies con texturas, donde quedará más resaltado entre los relieves.

Debemos dejar secar la superficie donde aplicamos la pátina entre 24 y 48 horas para luego protegerla y que no se dañe. Para ello podemos aplicar una capa de cera en pasta, laca protectora en aerosol incolora o barniz de acabado mate y nuestro trabajo estará completamente terminado y listo para utilizar.

La pátina es una técnica de pintura muy sencilla y fácil de realizar, con la que se consiguen resultados verdaderamente sorprendentes.