Los beneficios de la frutilla

La frutilla tiene importantes propiedades curativas que debemos saber aprovechar al máximo. Conozca cuáles son los mejores antídotos contra la gastritis, las inflamaciones y los dolores reumáticos, entre otros males.

Planta de frutos comestibles, ampliamente usados en culinaria y también por sus propiedades curativas y nutricias. En su composición entran pectina, vitaminas A, B y abundante vitamina C, potasio, calcio, ácidos orgánicos y hasta un 10% de taninos. También contiene fósforo. Se recomienda la frutilla por sus propiedades nutritivas; como desintoxicante general, dada su actividad diurética; contra reuma y artrtitis. La fruta es refrescante intestinal o algo laxante; recomendada en casos de faringitis y amigdalitis; gastritis y enteritis; contra las hemorroides, cólicos del intestino y dispepsias en general. A las flores de la planta se las prescribe contra diarreas y hemorragias del útero. La fruta, por otra parte, es recomendada contra la obesidad y las enfermedades del hígado o del bazo. También se afirma que la frutilla es buena para los diabéticos, asmáticos y contra la presión arterial alta. Las hojas frescas de la frutilla, machacadas y aplicadas en forma de cataplasma, se han usado contra heridas, llagas y ulceraciones externas.

Preparación y uso de la frutilla

Son activas las frutas, las hojas y las raíces de la frutilla. Las hojas se recogerán ya adultas cuando la planta esté en flor, y las raíces cuando la planta esté por secarse. Las frutas cuando se hallen bien rojas y maduras. Las hojas tiernas de la planta de frutilla se recomiendan como astringentes, contra diarreas de los niños, ancianos, etcétera. Se las prepara en infusión, con uno o dos puñados grandes de hojas para una taza de agua hirviendo (equivalencia: de 10 a 20 gramos de hojas en un litro de agua). Con dichas hojas previamente desecadas, se prepara un té de frutillas, en infusión, útil como sustituto del té común o del café. Con las raíces de la planta (rizomas), solas o también con hojas adultas desecadas, se hace un conocimiento que sirve contra las diarreas, que se prepara con dos o tres puñados de trocidtos desecados de raíces para cada taza de agua (equivalencia: de 20 a 30 gramos de raíces deseadas en un litro de agua). Se dejará en hervor de 10 a 15 minutos y se tomará tres tazas por día. Esta misma decocción es útil contra las inflamaciones de la garganta y la boca, en forma de gárgaras o buches tibios. El jugo de frutilla se aconseja para los asmáticos, además, quita las pecas y manchas en la cara.