Jardinería, consejos para la poda de rosales

rosales

Los rosales, son las estrellas por excelencia de muchos jardines, no solo por su exquisito aroma sino por su belleza y colorido;aprender a cuidarlas y saber cuando es el momento justo de realizar las podas es fundamental, para mantener nuestras plantas saludables.

Todas las plantas independientemente de su especie tiene una época de crecimiento, floración, y reposo, que es justamente en éste último cuando debemos realizar la poda. Por lo general la época ideal para podar nuestros rosales, suele ser en invierno antes de la llegada de la primavera.

Porque podar los rosales

Cuando podamos un rosal, no estamos más que retirando sus ramas viejas y secas, que luego le permitirán un crecimiento óptimo y saludable a nuestra planta; es importante conocer cual es la mejor época del año para realizar éste trabajo, ya que si lo hacemos fuera de temporada, la misma puede sufrir y no crecer debidamente.

Como podar nuestros rosales

Antes que nada, teniendo presente que éstamos en el período de reposo de nuestra planta, hay que poner mucha atención en las herramientas que vamos a utilizar. Siempre es preferible que nuestra tijera de poda esté bien afilada, desinfectada y en perfecto estado, antes de comenzar con éste delicado trabajo.

La desinfección de las tijeras debe realizarse cada vez que cambiamos de planta, o sea cuando terminamos de podar un rosal, y vamos a comenzar con otro. Esto se realiza, para evitar que si una planta está enferma la otra pueda contagiarse.
Para desinfectarla utilizaremos una mezcla de alcohol, Lavandina ( hipoclorito de sodio, o lejía) rebajados con agua.
Un litro de agua por cada 50 centímetros cúbicos de alcohol y 50 de lavandina. Tomamos una mata de algodón embebido en esta mezcla y limpiamos cuidadosamente nuestras tijeras.

Con las tijeras desinfectadas comenzaremos por la parte inferior de nuestra planta retirando aquellos tallos gruesos de su base, y luego procederemos con los más pequeños.
Se deben retirar tallos y hojas secas, muertas, deterioradas, que impidan el crecimiento saludable de la planta y su posterior floración.

No debemos hacer una poda grande y abusiva, ya que podemos dañar severamente el crecimiento de nuestro rosal, y también debemos recordar que dependiendo de su especie es la poda que realizaremos.

  • Rosas híbridas grandifloras: Este tipo de rosal debe podarse dejando 3 o 4 ramas viejas y las nuevas mediante un corte transversar a unos 15 centímetros de cada injerto.
  • Rosas miniatura: Preferentemente se recomienda utilizar una tijera de poda pequeña, ya que no superan el metro de altura y son bastantes delicadas, con que la planta alcance unos 60, centímetros al podarla la mantendremos saludable, luego de quitar hojas y ramas secas.
  • Rosas trepadoras: Esta especie justamente por su característica de enredarse y trepar muros, necesita un tiempo prudencial para su crecimiento. De no ser necesario hasta que la planta cumpla 2  o 3 años de edad, no se recomienda podarla para que desarrolle su contextura. Una vez que la planta esté resarrollada la podemos podar todos los años cuidadosamente para darle forma, guiándola para que se adapte y crezca hacia donde nosotros deseamos.
  • Floribundas: Es conveniente dejar 6 a 7 yemas nuevas y cortar todas las podas a la misma altura de la última
  • Rosales Shurb: Alcanza con eliminar ramas secas o deterioradas, dejando que los nuevos brotes se desarrollen naturalmente.

Antes de adquirir un rosal, es importante consultar su especie en el vivero, si bien todas se podan en la misma época del año, cada planta requiere de cuidados especiales, como son  el sustrato, la luz y la humedad, para regalarnos esas hermosas flores perfumadas que tanto nos gustan.