Consejos para mantener la ropa blanca

blanquear la ropa

La ropa blanca a menudo es la que más rápido altera su color, sobre todo si la guardamos y pasa mucho tiempo que no es utilizada. Prendas de vestir, sábanas, manteles, con el tiempo se van poniendo amarillentas, y te queremos enseñar algunos consejos sencillos para que puedas recuperar su color blanco natural.

Tips caseros para ropa blanca

A muchos nos gustan las prendas de color blanco, lo cierto es que las lavamos y a medida que repetimos ésta operación, no lucen como cuando recién las compramos. No hay que desesperar, blanquearlas es mucho más fácil y sencillo de lo que pensamos.
Para blanquear la ropa que utilizamos cotidianamente, vamos a agregar al jabón que utilizamos una cucharada de sal fina, y el jugo filtrado de un limón exprimido. Esto se puede hacer en prendas que son 100% blancas, para no alterar otros colores. Tanto el limón , como la sal, potencian los efectos blanqueadores del jabón. Luego debemos secarlas al sol.

Manteles, sábanas y ropa guardada: Ya sabemos que el tiempo por más limpias que guardemos estas piezas, las va a tornar de color amarillento. En éstos casos realizaremos un prelavado con leche cruda. Sumergimos la prenda y la dejamos en remojo de la noche anterior, para lavarla como de costumbre.

Ropa blanca con manchas de humedad: En éstos casos para retirar esas molestas manchas, vamos a utilizar una cucharada de amoníaco en el agua de lavado, para removerlas con mayor facilidad.

Ropa de lana blanca: La lana es muy delicada, por eso debemos ser cuidadosos para no arruinar una prenda blanca de éste material que se ha puesto amarillenta. Para devolverle su blancura, vamos a lavarla con agua fría (nunca caliente, porque se contraería la prenda), jabón para ropa delicada y tres cucharaditas de agua oxigenada. La dejamos unos minutos en remojo, lavamos como de costumbre.

Camisas, manchas de sudor y cuellos percudidos: Las camisas blancas son muy delicadas, sobre todo en la zona del cuello y las axilas, para blanquear estas prendas,  luego de lavarlas las colocaremos en agua fría, mezclada con agua oxigenada y una cucharadita de amoníaco. Dejamos en remojo unos minutos, y enjuagamos con abundante agua.

Nunca utilices lejía ( lavandina o hipoclorito de sodio) para recuperar el blanco natural de tus prendas, lo único que conseguirás es que se pongan más amarillas. y recuerda que el secado al sol, será un excelente aliado a la hora de resaltar los efectos blanqueadores del jabón y del resto de los productos que utilices.