Camino de mesa con cintas de arpillera

camino de arpillera

¿Te gustan las manualidades con tela? La arpillera es un género que cada día cobra mas auge en la decoración de diferentes objetos para adornar y vestir nuestra casa. Hoy te proponemos realizar un rústico camino de mesa con cintas de arpillera para vestir tu mesa en cualquier ocación.

Camino de mesa con cintas de arpillera, materiales

Vamos a necesitar los siguientes materiales para éste proyecto:

  • Cintas de arpillera
  • Tijeras
  • Pegamento de contacto
  • Máquina de coser

Camino de mesa con cintas de arpillera, paso a paso

Antes de comenzar con nuestro camino de mesa con cintas de arpillera, vamos a aclarar que las mismas vienen de diferentes grosores, por eso elegiremos aquella que mejor se adapte para nuestro proyecto. En el caso de no conseguir cinta de arpillera, lo que vamos a hacer es realizarlas nosotras mismas con el grosor que mas nos guste, y cortar el género para hacer las cintas.

Otro tip a tener en cuenta es que mientras más anchas sean las cintas, más rápido terminaremos el trabajo.

Para comenzar vamos a determinar el largo de nuestra mesa y sumarle a ésta longitud 40 centímetros extras, para que el camino tenga caída.

Hacer el camino de mesa es muy fácil solo debemos ir trenzando las cintas en ambos sentidos entrelazando las mismas hasta llegar a los extremos.

Cuando llegamos a los extremos los aseguramos con pegamento de contacto.

Para que nuestro trabajo quede realmente firme, si contamos con una máquina de coser, terminado el camino de mesa, vamos a realizar los bordes con un pespunte a máquina. Podemos utilizar en éste caso hilos del mismo color, hilos contrastantes, y algún punto decorativo  o zig zag, para hacer mucho más estético nuestro trabajo. Eso dependerá del gusto de cada uno.

La arpillera queda muy bonita sobre cualquier mesa de madera, y con ésta misma técnica, podremos realizar individuales. Son detalles que a la hora de vestir una mesa elegante, a pesar que la arpillera es un género rústico, quedan muy delicados y bonitos, incluso colocándolos sobre un mantel liso y blanco.